23 mayo, 2012

cementerio

si hubiera una tumba
por cada amor muerto,
el mundo sería un cementerio.

¿cómo saber?

¿cómo saber
si la nueva llama
extingue a otras?

¿cómo saber
si en esta cama
uno duerme y otro sueña?

¿cómo saber
si lo que sientes hoy
será igual mañana?

28 abril, 2012

Sueños: Era la Mente


Era de noche, ella y yo caminábamos descalzos en desierto de cristales pulverizados. En las lejanas montañas que rodeaban el escenario, como paredes negras o huecos del cielo, rebotaba el eco de mis silencios.

Ella danzaba a mi alrededor, distrayéndome a cada paso, trayéndome imágenes que ofuscaban mi trayecto. Me detuve, contemplé su baile presuntuoso y le dije:

-"Me has estado siguiendo durante todo el recorrido, ¿de dónde surgiste?"
-"Yo sola me inventé, hasta que me creíste tuya"—me respondió. Era la mente.

Como un niño, para esconderme y desaparecerla, cerré los ojos y respiré. El aire, si es que había, no tenía aroma. Introduje mis manos en mi abdomen y mi pecho y extraje una piedra etérea. Con los brazos bien extendidos la levanté y abrí los ojos: el sol surcaba por las diagonales: mi amanecer.

18 abril, 2012

Haiku

Lluvia nocturna:
las ramas luminosas
cargan sus frutos.

Sueños: Transplante de Almas


Sin haber viajado, abrí la puerta del vehículo y me encontré en un pueblo fantasma. Todo era obscuro y antiguo, deshabitado, sin luces, ni ruidos, ni transeúntes. El piso era de tierra y polvo, sólo se oía el correr de un viento extraviado. Los vestigios de las casas tenían fachadas deterioradas, que daban pistas de abandono, de saqueo, de olvido. Las roídas construcciones eran residencias de refugiados y escondite de algunos cuantos. Entre ellos, F y D, quienes me conocían por otro nombre, por otra ciudad natal, por otro cuerpo, pero por la misma persona.

Abrieron discretamente un portón de madera y me guiaron, con una vela, a una segunda planta, por escaleras y pasillos estrechos, hasta un laboratorio. Ahí me mostraron diseños de embriones y fetos, que podrían ser de humanos. Me pidieron autorización para llevar a cabo un proyecto que denominaron "divinamente ilícito": el transplante de almas.

Habiendo dado por hecho mi aprobación, habían ya colocado a un cuerpo en medio de un circulo de piedras y veladoras. Sólo necesitaban que yo enunciara algunas palabras para animarlo. Me acerqué, extendí los brazos, cerré los ojos e invoqué un espíritu: El cuerpo despertó, y yo también.

03 abril, 2012

cinque

I
cuando me muera,
volaré como el pájaro,
aunque sin alas


II
son estos vientos
un buen taller gimnástico
del papalote



III
en un espejo
encuentras lo que buscas
aunque no quieras


IV
en cada página
transitan los reflejos
de mi universo


V
si el sol es hombre,
y la luna, mujer;
la tierra... ¿qué?


nuages

I
las imitamos:
nunca somos los mismos
de un segundo a otro


II
por indecisas
durante el día y la noche
de disfraz cambian


III
de gris vestidas,
ante la indiferencia,
nos escupieron


IV
en cada nube
hay mil y un figuras
que el viento esculpe



24 marzo, 2012

tú y yo, tú y yo no.

tú y yo
lado a lado
frente al espejo;
él nos sonríe,
tú y yo no.

tú y yo
en fotografías,
que también sonríen:
ésos éramos,
pero ya no.

tú y yo
frente a frente
nuestros ojos se miran,
se reconocen,
tú y yo no.

tú y yo
sin tocarnos,
nuestras sombras
son una sola;
tú y yo no.

tú y yo
casi-casi,
tú y yo
más y más,

tú y yo
luego-luego,
tan-tan,
nunca...jamás

Collages











20 marzo, 2012

por nada cambio
ni por lingotes de oro
tus ojos cacao
tu piel café con leche
y azúcar
                 morena

   

Haiku

furioso baile
que el viento nos comparte:
un huracán
nuestro amor moría;
yo agonizaba.
no veía heridas,
pero... ¡ay, cómo dolía!

12 marzo, 2012

I
tienes pecas
como las catarinas
en tus mejillas

II
si estoy contigo
la obscuridad no existe
aunque sea un ciego

III
por aferrado
no solté esas lágrimas
que hoy me inundan

IV
un lobo aúlla,
un caballo relincha,
mientras tú callas

V
hay luna llena,
una alcoba vacía
y tu recuerdo.

VI
la hormiga sube
su infinita escalera:
la alta montaña
vagabundeas en tu propia residencia,
atiborrada en mis sesos.
en la marea de mi riviera cardíaca
navegas con tu canoa argonáutica,
y el ancla enfundada.

tempo

I
¿qué no es acaso
el tiempo una espiral
repetitiva?

II
el tiempo sana,
el reloj no lo sabe,
no me lo quito.

primaverano

I
la parvada
baila en el viento como
nubes de sombras.

II
posa en la rama
cántico de agua y cielo,
el pájaro azul

III
comienza el año.
el día vence a la noche,
se acaba el frío.

IV
por el deshielo
el suelo es un espejo:
nubes abajo.

V
cantan en grupo
pájaros invisibles
¿o son los árboles?

VI
brotan las hojas,
de las ramas; la gente,
de sus hogares.

VII
de cien colores
el jardín y el vestido
son uno mismo.

VIII
playas desiertas:
huellas en las arenas
borran las olas.

IX
siempre hemos sido
y seguiremos siendo
los meteopáticos.

05 marzo, 2012

Sedici

I
largo otoño;
vocifera con crujidos
el árbol jorobado
II
te ausentaste,
el pasto encaneció,
y hace frío.
III
el viejo árbol
de ramas con calvicie
ya no da sombra
IV
si hoy morimos
todo seguirá igual,
salvo adentro
V
y preferiste
los cenizos ayeres
para vivir hoy
VI
la ciudad duerme,
el viento ya no sopla,
¿es nuestro final?
VII
cuando te duermes
se apaga la noche
y no hay tiempo
VIII
toma tu tiempo,
si acaso es tuyo,
y espérame
IX
el estallido
fue por las dos palabras
que no enuncié.
X
las aves danzan
formando las figuras
que te dibujé.
XI
somos, sin querer,
esclavos de la luna
en nuestro amar.
XII
te desagrada
no ser correspondido,
por quien tú quieres
XIII
no te das cuenta
que es peor no amar
y no compartir
XIV
váyanse sin mí,
aléjense si quieren;
nunca regresen.
XV
la risa tuya
llueve en los jardines
de mis oídos
XVI
los besos tuyos
cultivan mil semillas
cuando son míos

02 marzo, 2012

Catorce Haikai

I
Anoche, por fin,
salió mi sol soñado,
y nunca volvió.

II
En los anillos
de Saturno me senté,
a contemplarte.

III
Luna naranja,
aún sigues creciendo.
Eres un cuerno.

IV
Dices que no crees
por no haberlo visto.
Está por doquier.

V
Ya no peleas
en aras de tus sueños.
Son sólo eso.

VI
Si recordaras
lo poco que duramos
no llorarías.

VII
La sombra está
comiéndose el cuerpo
por apagarla.

VIII
Las olas del mar
jamás cesan de bailar
para nosotros.

IX
En tu funeral
será mi desayuno
un amanecer.

X
Cuando me muera
los volcanes arderán
como el Etna.

XI
Cayó la lluvia,
los suelos se secaron
y no llegaste.

XII
Aquí llegamos,
todo fue por un polvo,
que ya no sopla.

XIII

Tres instrumentos:
Pincel, baqueta y lápiz.
Por ustedes soy.

XIV
"Sé mi esclavo",
me pides. Yo te digo:
"ama y mi ama serás".

24 febrero, 2012

Sin ti

sin ti
los días me pesan
ya van
siete toneladas


sin ti
mis ojos se secan
por las
lágrimas ahogadas

por ti
los beatos profesan
miles
cuitas auguradas

sin ti
los santos no rezan
piden
sin nunca dar gracias

volver
hacia las entrañas
nacer
con deudas saldadas

17 febrero, 2012

yo me vengo, sin haber venido.


tú en mí fuiste
pero nunca fuimos,
y partiste,
sin haber venido,

llegas tarde
sin haber venido,
y además arrastras
calentura y frío.

yo me vengo,
sin haberme ido.
y ahí te quedas,
sin haber venido.

y bulliste,
cual pensar dormido.
me doliste,
sin haberme herido.
estoy sin ti,
pero estoy conmigo.

16 febrero, 2012

Él meditaba cuando ella lo llamó.
-"¡Hola! ¿Te desperté?"- preguntó ella.
"No, me adormeciste"-le contestó.

zancudo

al matar un zancudo,
su piel flagela,
necesitará un escudo
o golpear con cautela.

bonita

esta es la historia
de esa niña bonita
que todos deseaban
pero nadie tenía.
Su papá no la quiso
y se volvió prostituta.

06 febrero, 2012

Corona de lunas.

Toma el libro de carátula roja, lo abre e intenta leer algunas líneas, pero una de plaga símbolos que desconoce se mueven como hormigas en un remolino sobre las páginas. Atónito lo cierra, lo vuelve a abrir, y ahí están de nuevo: ordenadas en párrafos como un cuartel de ejercito o una colonia, juntas para formar una idea o un significado conjunto. Lee las líneas en voz alta, pero no comprende lo que su voz emana, ni lo que intentan decir. Quiere releerlo y las hormigas-letras se reagrupan, transitando entre el fondo blanco como si una cuchara meneara la sopa de letras.


-Esto debe ser un sueño.
-No, apenas estás despertando.
 
Van sentados en una limosina roja sin techo, sobre una avenida pavimentada de cristal. Detiene sus pensamientos para mirar el cielo, que es un océano, sentir el viento que no aparece hasta que lo llama y los acaricia sin cesar, susurrándoles música de flautas al oído. Cuarenta y nueve lunas en diferentes fases se posan horizontalmente en el paisaje, como un anillo o una corona alrededor del planeta.

-¿Quién eres y qué haces aquí?
-Pregúntatelo a ti primero.

Providencia.

Miró el cielo azul claro, sin nubes visitándolo. El sol radiante lanzaba pecas de luz que danzaban en el viento, chispitas vibrantes, átomos de éter, que se adherían a su cuerpo. Se sentó como un buda y extendió los brazos como un cristo, cerró los párpados y abrió los ojos: