16 febrero, 2012
bonita
07 febrero, 2012
06 febrero, 2012
Corona de lunas.
-No, apenas estás despertando.
-Pregúntatelo a ti primero.
Providencia.
05 febrero, 2012
03 febrero, 2012
en el jardín de mis adentros
exploré todo el paisaje
y del más fertil huerto
te recorté este muraje,
estuve en el oriente,
con mis memorias de peaje,
tú presente en mi mente
y mis piernas de carruaje
no me llevé mucho,
sólo una melodía singular,
la voz del viento ancho
en mi centro pulmonar
ayer llegó la murga,
queriendo musicalizar,
con mis tambores en pares,
lo único por obsequiar.
con tierra negra y agua
y una pluma de faisán
en una hoja blanca
intenté tu cara trazar
con bromuro de plata
por fin hice revelar
las fotos que no me diste
y que guardo en mi pensar
el cielo estrellado y la luna creciendo,
lo murrio me quitaron
entonces cayó el diluvio
y los suelos aplaudieron
30 enero, 2012
Los Cielos.
Me pides que te ayude a despojarte de tu cuerpo, pero yo no te quiero asesinar, ni tú tú te quieres suicidar. Tengo que matarte bajo tu consentimiento, desprendiéndome así de la mitad de la culpa. Sólo por tus súplicas te hago el favor que me prometiste corresponder más tarde.
Tus brazos están pegados a tu pecho, tus codos juntos. Estoy detrás de ti, te empujo contra la pared, exprimiéndote todo el aire en tus pulmones. Apretujo mis manos entrelazadas en tu cuello, te revuelcas y te agitas, ya no puedes respirar. Sueltas en una última exhalación una especie de flema magenta, que enfrasco, y te desplomas como un títere sin cuerdas. Tus ojos me ven, pero tú no, tú ya no.
La viscosa sustancia vibra y rebota en el recipiente como si fuera una licuadora. Con una mano tapo la boca de la bebé, que previamente ataste de brazos y piernas a una silla. Esa bebé, nuestra hija, será la víctima de tu experimento, su razón de existir. Con la otra mano le hago engullir tu suspiro, tu alma, por las fosas nasales. La pequeña convulsiona, se azota y sacude. Su rostro empieza a oscurecer como un pan en una tostadora. De pronto la bebé recupera tu mirada y con sus ojos tú me ves y ríes como acribillando el silencio. Te doy el frasco y una exhalas un gargajo azul obscuro. Usurpaste su cuerpo.
Intentas hablar pero balbuceas. Te doy un bolígrafo, un papel y escribes: "sepulta el cuerpo antiguo en el hoyo que anoche en el patio cavé, cúbrelo de tierra y vierte ahí el alma del bebé". Sigo tus indicaciones. Al momento en que la mucusa toca el suelo se sumerge como plomo en agua, como imantada a las profundidades. Instantáneamente emerge un rojo, alto y ancho tronco, que explota en ramas y en hojas. Éstas se hacen pájaros. Alrededor del árbol, que no cesa de crecer, vuelan apresurados, formando un torbellino, y sin nubes cae un rayo. Sin hablar, con la mirada me dices: "Llegaré a los cielos con el corazón de un niño."
29 enero, 2012
remedios.
no podemos vivir así,
instalaré una miscelánea,
venderemos postres y galletas
y remedios para las punzadas
frascos con lágrimas sinceras,
otros con sangre y semen,
de las razas más finas,
para inseminar a quienes no se quieren.
huevos de azules canarias,
dodos y avestruces,
palomas y hurracas
y un fénix sin fuegos ni luces.
escasas semillas
de matas prohibidas
para crecer la estatura
y nutrirnos de hambruna
revivir al difunto
por cuarenta y ocho horas
y sin el menor sonido,
despertar al dormido.
cambiar los ojos de color
para ver debajo del aire
o aniquilar la vista asociativa
de la vetusta afincada.
el viento habla.
20 enero, 2012
Cerebro Motriz.
Madrugo para evitar el tráfico pesado. Conduzco adormilado y mecanizado, con los párpados siendo jalados por yunques; la cabeza oscilando adelante y atrás como un péndulo; las manos adheridas al volante como un chicle semiseco-semihúmedo a la suela de un zapato-tenis; la vista fija como de maniquí sobre la ruta pavimentada.
Ignoro los transeúntes: coches pasan a mi lado, esquivándome y rebasándome como queriendo ganar una carrera, ruidosos como mosquitos nocturnos cerca de una oreja.
Casi sonámbulo, me cuestiono si el auto se maneja solo. No ejerzo voluntad para dirigirlo, el volante gira en las curvas por sí mismo. Sin dificultad he llegado hasta acá, instintivamente. Se maneja solo, me confirmo, se maneja solo. Cierro los párpados. Llego a mi destino final.
Mantequilla derretida.
En casa de su tía cuarentona, quien recién dio a luz, después de años de intentos y planes fallidos, Sergio pide el turno de cargar al bebé artificialmente inseminado. Estirando los brazos para recibirlo visualiza cómo se le desliza entre el pecho y sus brazos, como mantequilla derretida en teflón, cómo el bebé cae de cabeza y muere. Prefiere bajar los brazos y quedarse con las ganas.
Ex-creaciones.
Mi psicoterapeuta me hipnotiza para identificar los orígenes de mi trastorno. En trance rebelo un nombre, fecha y lugar de uno de mis cuerpos. Localizo la tumba, la abro y hallo dentro de un bolsillo del ropaje del muerto una nota con otro nombre, fecha y lugar, en un idioma que desconozco. Sigo las pistas hasta el lejano panteón. Encuentro el nombre escrito en la lápida. Abro el ataúd, y en la mano de mi cadáver hay una tabla, leo en ella mi nombre actual, fecha y lugar de muerte. Hoy. Aquí.
Neto no.
Beto y Neto eran gemelos. Beto era mudo, Neto no. Ambos eran de muy buen parecer. La boda de Beto fue anoche. Silvia, la novia, es ciega, aunque bellísima. Ella disfrutaba tocar las finitas facciones de Beto. Neto siempre se preguntó cómo su hermano, incapaz de hablar, pudo emparejarse con semejante hermosura. Siendo tan apuesto había consideraciones rescatables en él, se decía, pero ella no lo veía. ¿Cómo apreciaría su guapura? Su tacto era prodigioso, además poseía de un sentido fuera de lo común para descubrir las intenciones y la bondad de las personas, presenciándolas a la cercanía y escuchando sus modos de hablar. Silvia siempre tuvo muchos pretendientes por su extravagante apariencia, pero ella sabía que era únicamente por su cuerpo, y no por su interior.
Cuando conoció a Beto, se enamoró tocando su respingada nariz, su frente recta, su cabello sedoso, sus finos labios. Ella jamás lo vería ni escucharía; Él sólo contemplaría su belleza, sin podérselo notificar. Esto nunca pareció traerles problemas.
Después de la misa, las fotos, acabando la cena y terminando el baile, todos sus amigos lo cargaron (a Beto) para festejar su matrimonio, aventándolo por los aires, capturándolo una y otra vez, en medio de gritos y risas. Tras un gran lanzamiento vertical, al caer se les resbaló, se desnucó, salpicó a todos de sangre y murió a instante. En su noche de bodas, enfrente de todos. Hubo un enorme silencio.
Silvia no se percató de la situación, pero sus agudos oídos se alertaron con el estruendo silencioso; para evitar su sufrimiento y preocupación, rápidamente se le comunicó que hubo una falla técnica con el sonido, que no se preocupara. Ella, para creerlo, exigió traer a su esposo de inmediato. Neto, sin objeción, se posó ante ella, usurpando el puesto de su hermano ahora difunto, como la única solución discutida por los invitados, pero con una condición: jamás volvería a abrir la boca. Ella, tocando su hermoso rostro, suspiró con alivio.
Teléfono gritón.
Peleándose con su novia vía telefónica, azota el manófono tres veces contra la mesa y corta la llamada. El teléfono, dolido, ring-ringea como llanto y venganza. Él piensa que es su novia llamándolo de vuelta.
No que no
Culparon al clima por la demora. Éste, resentido, soltó un chubasco y un par de relámpagos para asustarlos.
Canaria
Mi hija dice “papá-pipí”, traigo su bacinica, bajo sus calzoncillos y ella orina. Mi canario dice “pipipipí”, abro su jaula, lleno su vasija con semillas y él come.
Atento.
La peor herencia.
Al tener el mismo nombre que su padre, vivió erróneamente intentando ser su doble, su imitador, su copia, su orgullo. Por eso inventó una palabra: el nombre de su propio hijo.
El próximo salvador del mundo.
Chucho eyaculó en la palma de su mano izquierda. Pellizcando su secreción viscosa pensaba si alguno de esos espermas hubiera podido ser un genio, una estrella deportiva, un niño superdotado, un gran artista, o el próximo salvador del mundo.
Jesusa.
Ya llevaba puesto el traje de baño. Esperó ansiosamente el prolongadísimo viaje en carretera para meterse a la piscina, imaginándose en ella. Al llegar se colocó los floaties en los tobillos para caminar sobre el agua como el Redentor y se ahogó.
Equivalentes.
Con su última oportunidad restante para ganar El Ahorcado, pregunta:
"¿Estás seguro que la A no va ahí?"
Sabiendo que faltaba una vocal, dudaba si era la O o la U y declara: "No importa, al cabo ambas palabras son la misma cosa, ¿no es así?".
S_ C I E D A D
O
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04 enero, 2012
te amo como al arte
sin mis sentimientos,
te siento como al viento,
sin mirarte y de lejos.
te lloro sin lágrimas,
como los peces,
te llamo como las jirafas,
sin hablarte.
si aquí estás y no te veo,
no es por que esté ciego.
si me acaricias sin manos,
es mi mente invocándote.
no son los ojos,
es la mirada,
no son las palabras,
es la voz,
no son los besos,
es el susurro del amor.
me disfrazo de mí,
de quienes llamo yo,
mi cuerpo es mi uniforme,
y se deteriora diario
hoy me lo renta La Muerte,
mañana será de quien tampoco fui antier.
quien sea que de él se vista,
pagará la depreciación acumulada de su uso.
Ella me dice, amigo Andrés,
sé uno a la vez,
testigo de tu propia actuación,
déjate poseer por quien más te hace hacer
se propusieron un contrato infinito
de enemistad amorosa,
no caben tantos en el mismo vehículo,
hacen turnos de caparazón, prisión, armadura.
se come su piel,
como si fuera la cáscara del alma,
se defeca a sí mismo,
y se vuelve a comer.
niega lo que no fue,
de noche hace maletas,
tramita un pasaporte a sus adentros,
a su bodega vacía, a su almacén,
cada día es un renacer,
espera que mañana no sea su ayer.








































